
Tres de la mañana
y no consigo dormir.
Cuatro almohadas en mi cama,
sólo uso la más pequeña,
para tratar de sentirte más cerca,

para hacerte sentir más cómoda...
si tan sólo estuvieses aquí.
Y trato de dormirme
no pensando en tí,
para no soñar contigo
o por lo menos no verte en fantasías

que me digan que me amas
sabiendo que al despertar
en tu mundo no será así.
Y te otorgo otro nombre
y te cambio de rostro,
y te doy otro cuerpo,

pero sigues siendo Tú.
Tus mismos olores
tus mismos sabores
y el mismo calor.
Y así me quedo,
con la cama muy grande,

con la almohada pequeña,
con mis manos sin blanco
con la noche muy negra...
Con la misma ilusión
y un recuerdo de ti.